05/12/2011 - 10:37 - Anan Riera/Bajoelagua.com
En Tierra conocemos ya varios corredores biológicos protegidos pero en mar también existen y son importantes para la conservación de los oceános.

Un artículo publicado en la revista Nature en 2010, indicaba que un grupo de científicos de la Estación
Marina Hopkins de la Universidad de Stanford (EEUU) había identificado dos corredores biológicos en el Oceáno Pacífico. En tierra se habla mucho de corredores biológicos y muchos están protegidos para la conservación de ecosistemas terrestres y especies amenazadas. Podría parecer, que este concepto en mar no existe pero como demuestra esta investigación no es así, y también es necesario protegerlos.
Un corredor biológico es un espacio importante en el que habita una gran biodiversidad y del que debe evitarse la fragmentación para una mejor conservación de los habitats y las epsecies que moran en él. En el caso de España, es muy conocido el corredor biológico existente para la protección del lince ibérico. En el caso de los oceános, se encuentran zonas de gran biodiversidad que generalmente siguen la ruta de las corrientes oceánicas y zonas ricas en alimentos, donde habitan gran cantidad de especies, algunas de ellas en grave peligro de extinción.
En el caso del estudio, los investigadores identificaron 2 corredores biológicos en el Oceáno Pacífico. El
documento recoge los datos recopilados durante diez años que llevaron a etiquetar
los principales predadores del Pacífico. Los investigadores emplearon técnicas
de marcado electrónico para rastrear el movimiento y las rutas de migración de
los tiburones, atunes, albatros, petreles, tortugas, pinnípedos y ballenas
rorcuales. El estudio ha
permitido identificar cuándo y dónde los animales viajan y por qué. Se ha observado que estos organismos están fuertemente
influenciados por las condiciones estacionales, incluyendo la temperatura del
agua y las zonas de surgencia (afloramientos de alimento).
Los autores señalan la importancia de los
depredadores marinos para mantener la parte superior de la cadena trófica. A largo plazo las observaciones de los movimientos de los depredadores
proporciona información sobre la extensión espacial de poblaciones altamente
migratorias y las tasas potenciales de intercambio entre ellos.
La información de este estudio podría facilitar los esfuerzos para conservar los 'hotspots' biológicos
en el Pacífico (zonas de gran riqueza y biodviersidad), lo que impediría la extinción, la pérdida de biodiversidad y la
interrupción de servicios de los ecosistemas. Para que sea útil, esta información debería ser usada para la mejora de la gestión costera y pesquera.
"Si un corredor de
conservación se extendiese a través de una de las zonas identificadas, afirman los autores, sería clave para los puntos ecológicos de alimentación y las rutas migratorias que unen
las cuencas oriental y occidental del Pacífico pudiendo gestionarlas de manera sostenible."
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