| Versión movil  |   |  RSS RSS  | Contacto  |  Mapa del sitio  |  Registrate!  |  Entrar
Estás en: > >
Enviar   Imprimir Comentar  Compartir:    

08/02/2012 - 12:33 - Arantza Calzada/Bajoelagua.com

Experiencia de buceo

"El buceo me ha aportado autocontrol en situaciones de ansiedad"

A través del conocimiento de mis actos pude afrontar situaciones de pánico debajo del agua

"El buceo me ha aportado autocontrol en situaciones de ansiedad"

Como continuación de la experiencia de buceo "Una suma de pequeños infortunios me alejaron del buceo",  el equipo de bajoelagua.com relata otra situación vivida, en la práctica de esta actividad, desde la inexperiencia de un principiante. Pretendemos haceros llegar nuestras experiencias con el fin de que os sintáis identificados, o bien , podaís superar vuestros miedos.

Experiencia personal:

Yo siempre he identificado el buceo como un deporte alucinante, a través del cual se abre un mundo extraordinario de sitios y rincones sin explorar.

La idea de hacer un bautizo de buceo me rondaba la cabeza hace ya tiempo. Cuando se me presentó la oportunidad, no dudé y enseguida me animé. Siempre he pensado que era una cuenta pendiente que tenía, ya que todos los veranos practico apnea y la sensación que me produce estar bajo el agua es maravillosa.

Decidí realizar un bautizo en vez de un curso de iniciación al buceo. Nos reunimos ocho personas y nos repartieron a cada uno nuestro equipo montado, ya que en un bautizo solo te dan las nociones básicas. No te enseñan a manejar los accesorios, por lo que te acompaña un monitor durante toda la inmersión.

En principio, parecía tranquila, ya que la monitora nos explicó cómo íbamos a realizar la inmersión y tampoco me parecía complicado."Iremos descendiendo poco a poco por el cabo a medida que hacemos la descompresión", comentó. Cuando me puse de pie en el muelle, sentí el enorme peso del equipo y mi cuerpo perdió el control sobre sí mismo, provocando que mis nervios se acentuasen. Me sumergí con mi instructora de la mano y mi orientación desapareció. No sabia si estaba boca arriba o boca abajo, e iba pensando en todas las cosas que nos habían dicho antes de empezar: "vaciar la mascara, hacer la descompresión, respirar hondo y pausadamente y hacer las señas adecuadas". Mi mascara se empezó a inundar, no me salía la descompresión bien y un oído me empezó a molestar. Como estaba más pendiente de todas esas cosas, llevaba aguantando la respiración unos segundos, algo común entre buceadores que antes han practicado apnea. Al no controlar los nervios, lo único que quería hacer era salir a la superficie a respirar y me lance de forma descontrolada hacia arriba sin hacer caso a una de las reglas más importantes del buceo y que la instructora había recalcado antes de la inmersión: "nunca subir de forma descontrolada hacia la superficie, ya que puede provocar graves daños en nuestra salud". La instructora me paro en seco, me tranquilizó y recuperé el ritmo normal de respiración. Una vez calmada me subió a la superficie. Me explicó que la respiración es un proceso natural y que lo único que tenía que hacer era disfrutar y seguir sus indicaciones. Por fin logré sumergirme y de la mano de la instructora pude disfrutar de la experiencia.

Lo pasé tan mal que no quería quedarme con una mala impresión y meses después tuve la oportunidad, gracias a mi trabajo, de realizar un curso de iniciación al buceo (Open Water), donde te imparten clases teóricas y prácticas.

En este curso te enseñan a manejar tu equipo, a como debes utilizar cada herramienta que logra que tú permanezcas bajo el agua sin problemas, eso me fue reforzando en mi confianza, ya que empezaba a saber lo que hacia. Las prácticas en la piscina me ayudaron a controlar mis sentidos, mi respiración y a afianzarme en el manejo de mi equipo. De esta forma, el contacto con el mar fue menos impactante, aún así los instructores te hacen repetir cada ejercicio varias veces con tu compañero de buceo y no se separan de ti durante toda la actividad.

Este curso me aportó mucha confianza en mí misma, recupere el ánimo y aprendí a controlarme en situaciones de pánico o ansiedad. Estoy orgullosa de haber superado ese episodio de miedo y es gracias al autocontrol que te aporta el buceo.


Comentarios

Bajoelagua.com on Facebook

Lo +