
Vida Marina
La población de peces de la reserva de San Antonio ha descendido un 46% en dos años (03-08-2006)
(Levante) La pesca furtiva amenaza la población de peces en la reserva marina del cabo de Sant Antoni.
La reserva marina del cabo de Sant Antoni, que comparten Dénia y Xàbia, vive permanentemente amenazada. Los informes presentados en la última comisión de seguimiento de la reserva marina por la Conselleria de Agricultura y Pesca, revelan que la población de peces en la zona se ha reducido casi a la mitad. Además, los mismos documentos apuntan que las principales causas en la merma de peces es la pesca furtiva junto a las grandes embarcaciones de pasajeros que pasan muy cerca de la costa y a una velocidad superior a la permitida.
Los expertos realizan periódicamente estudios sobre la población de peces y analizan distintos transectos -columnas de agua- de la reserva marina. Según los informes, en otoño de 2003 se detectaron en 13 transectos distintos de la reserva marina un total de 3.061 peces. En la misma estación del año pero en 2005, el estudio revela que la población de especies ha descendido hasta los 1.641 peces en los mismos trece transectos analizados. Un total de 1.420 peces menos. Es decir, que en dos años la población que vive en la reserva ha descendido en un 46%. Un cifra nada halagüeña para el futuro de este santuario marino. Entre las especies más conocidas y que están desapareciendo destaca el mero. En 2003 llegaron a registrarse dos meros en el tramo de reserva analizado y en otoño de 2005 la cifra bajó a cero. La misma mala suerte corrieron las morenas, que han pasado a ser una especie en extinción en el cabo. Del congrio fue detectado un solo ejemplar y no se encontró ninguna llisa en 2005 en los transectos estudiados. Los expertos constataron la existencia de un besugo en los tramos estudiados en 2003 pero dos años después, en 2005, el informe revela que su población descendió al no constatar la existencia de ningún ejemplar. El bodión verde y el pargo son otras de las dos especies muestreadas menos abundantes, mientras que los peces que sí abundan, según el estudio, son la castañuela, la boga y la doncella. Mojarras y salpas también las hay en algunas columnas analizadas. Los ayuntamientos de Dénia y Xàbia han instado a la conselleria a aumentar la vigilancia en la zona para evitar la pesca furtiva. Actualmente, la reserva está vigilada 20 horas por semana. El vigilante se las ingenia para sorprender a los pescadores ilegales y cada día varía sus horarios de patrulla. Pero, como mucho, realiza vigilancias diarias de tres horas. Los furtivos que más esquilman la riqueza marina de la reserva son los buceadores que pescan con fúsil, conocidos como fusileros. Ahora, tras la negativa de Fomento a que se balice la zona por la navegación de barcos, los 31.000 euros destinados a ello podrían destinarse a contratar dos vigilantes más
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