
Vida Marina
El Oceanográfico abre el mayor centro de recuperación de tortugas y delfines (22-11-2007)
La tortuga boba -careta careta- es prácticamente la única especie de tortuga marina presente en el Mediterráneo y se encuentra amenazada de extinción, por lo que se encuentra protegida. En estos momentos, la nueva instalación cuenta con tanques en los que se están recuperando ocho tortugas, que se suman a las cinco liberadas este miércoles en el mar, según explicó el conseller, quien indicó que son alrededor de 50 los ejemplares que la Generalitat está recuperando de media al año.
El conseller señaló que se está estableciendo "una relación con los pescadores y la gente del mar" para que cuando encuentren alguna tortuga herida la lleven al centro para poder "cuidarla, recuperarla y devolverla al mar". Y es que, según dijo, las tortugas son unos animales "fundamentales en el mar" ya que, entre otras cosas, "se comen las famosas medusas". De hecho, añadió muchos de los ejemplares que llegan heridos es porque se han tragado un plástico que han confundido con una medusa. En este sentido, García Antón señaló que hay que ser "respetuosos" con el mar y no tirar plásticos "ni verter nada que pueda contaminar" el medio marino, y con los animales, que cumplen un "ciclo fundamental" en la naturaleza. Las nuevas instalaciones han nacido gracias al Convenio de colaboración para el desarrollo de actividades de conservación y divulgación de la biodiversidad marina de la Comunidad Valenciana, firmado entre la Ciudad de las Artes y las Ciencias y la Conselleria de Medio Ambiente. El centro, según informaron fuentes de la Generalitat, ha sido costeado por la Ciudad de la Artes y de las Ciencias, mientras que la gestión dependerá de la Conselleria, así como el personal, que trabajará bajo su dirección. La Conselleria de Medio Ambiente y la Ciudad de las Artes y las Ciencias llevan años colaborando de manera estrecha en la recuperación de animales varados en las costas de la Comunitat Valenciana, en la que también participan de manera activa la Universitat de València, los Ayuntamientos del litoral de nuestra Comunidad, las Cofradías de Pescadores, la Cruz Roja del Mar y Guardia Civil, según las mismas fuentes. Todos ellos forman parte de la Red Valenciana de Varamientos, un dispositivo que ha permitido recoger más de 200 tortugas bobas desde 1995, de las que el 85 por ciento han sido recuperadas y devueltas al mar. Animales liberados Tras la inauguración de las nuevas instalaciones, García Antón participó en la liberación, frente a la costa de Valencia, de cinco de los ejemplares de tortuga boba que han sido recuperados este año gracias a la colaboración de L ' Oceanogràfic y la Conselleria de Medio Ambiente y a la red de varamientos. Dos de ellas ingresaron por heridas de anzuelo, otra por lesiones provocadas por la colisión con una embarcación, otra por enmallamiento en una red de pesca y la última por ingestión de plástico. Las muertes que se producen se deben en la mayoría al mal estado en el que llegan a los centros de recuperación y, en menor medida, a complicaciones secundarias derivadas de las patologías por las que ingresan, según las mismas fuentes. Las causas más directas de daño en las tortugas y que hacen necesaria su acogida y recuperación son: la captura accidental con redes de arrastre o "enmallamiento" (20 por ciento) y los anzuelos alojados en esófago, estómago o intestino de las tortugas (40 por ciento). En estos últimos casos, la recuperación pasa por la realización de complicadas operaciones quirúrgicas a cargo de los veterinarios del Centro de Recuperación de "La Granja" y de L ' Oceanogràfic, indicaron las mismas fuentes, que destacaron que el poder de regeneración de tejidos que tienen las tortugas marinas es muy alto.
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