
Vida Marina
Una inusual mortandad de delfines alerta a la ULPGC (02-05-2008)
La muerte y varamiento de siete delfines, todos de la misma especie, en el sur de Gran Canaria ha despertado el interés de los científicos por lo que consideran un hecho «inusual». La ULPGC ha iniciado ya el análisis de los cuerpos de cinco de los siete animales. Al menos seis delfines de dientes rugosos (Steno bredanensis) han aparecido muertos en el sur de Gran Canaria en lo que la comunidad científica considera como un hecho «inusual», tal y como aseguró ayer el catedrático de Anatomía Patológica de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y responsable de la Unidad de Investigación de Cetáceos, Antonio Fernández. A los seis cetáceos podría sumarse otro que se perdió en el mar con lo que la cifra podría elevarse a siete.
«No es frecuente», explicó ayer Fernández mientras él y su equipo practicaban la necropsia de los tres últimos animales que el Cabildo de Gran Canaria llevó a la sala de necropsias de la facultad de Veterinaria. Los cetáceos presentaban un avanzado estado de descomposición ya que se calcula que llevaban muertos en el mar unos diez días. Eso va a dificultar la investigación sobre la muerte de los animales ya que cuanto menos horas pasan desde la muerte hasta la necropsia mejores análisis pueden realizarse. «Será complicado llegar a un diagnóstico definitivo», expuso ayer Fernández. Las causas de las muertes están por tanto muy abiertas todavía. Al cierre de esta edición, los veterinarios estaban acabando la necropsia de los tres cetáceos. Lo que se ha podido comprobar hasta el momento es que todos los animales tenían contenido alimenticio en sus estómagos. Esta es una prueba fundamental ya que significa que los animales comían con normalidad, lo que en principio puede indicar que estaban sanos en el momento de la muerte. Así las cosas, lo que hay que buscar es una causa común que pueda explicar la muerte de varios delfines, probablemente miembros de una misma familia. Casi descartadas las enfermedades infecciosas por el aparente buen estado de los animales -no estaban famélicos-, dos opciones se perfilan como posibles causas del fallecimiento:por un lado, la influencia de algún producto o agente tóxico en el mar que haya afectado a estos delfines; y por otro, alguna interacción con pesca. Respecto a la posibilidad de que los animales pudieran sufrir un síndrome de embolia gaseosa/grasa producido por maniobras militares, está prácticamente descartado ya que los delfines de dientes rugosos no son animales de profundidad como los zifios. "Algo ha pasado y no es normal". El responsable del centro de recuperación de fauna silvestre del Cabildo de Gran Canaria, Pascual Calabuig, aseguró ayer que «algo ha pasado y no ha sido normal». Según explicó, el martes se localizaron tres delfines de dientes rugosos en la zona de Arguineguín, que pudieron ser recuperados gracias a la actuación de la Guardia Civil. Ayer, por su lado, se localizaron otros dos: uno estaba en Puerto Rico y fue remolcado por Salvamar hasta Arguineguín; el otro fue localizado en la zona de Anfi Tauro. A esta lista hay que sumar otro que no pudo ser recuperado y que se tragó el mar y un séptimo que fue localizado el pasado fin de semana. El delfín de dientes rugosos o de hocico estrecho suele medir dos metros y medio de largo y pesar unos 160 kilos, al menos en el caso de los machos. 37 cetáceos muertos en lo que va de año. El número de cetáceos muertos en las costas canarias asciende ya a 37 este año, tras el hallazgo de los cadáveres de siete delfines aparecidos a pocas millas del sur de Gran Canaria, anunció ayer el Gobierno Autónomo. El anuncio fue hecho por el director general del Medio Natural del Gobierno canario, Francisco Martín, al visitar ayer en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria a científicos que analizan dichos cuerpos, según destaca el Ejecutivo en un comunicado. En él se señala que esos 37 cadáveres se suman a otros 87 hallados entre 2006 y 2007, la mayoría fallecidos por causas naturales.
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