
Vida Marina
La isla antártica de Decepción teme un vertido de combustible (02-02-2007)
(El Heraldo) El crucero turístico "Nordkapp" encalló el martes en la bahía interior de la isla. La base antártica española "Gabriel de Castilla" y el buque "Las Palmas" ofrecieron ayuda al buque, pero fue rechazada.
Madrid Los casi trescientos turistas, en su mayoría estadounidenses, embarcados en el crucero noruego "Nordkapp" no olvidarán sus vacaciones en la Antártida.
A últimas horas de este miércoles seguían varados, aunque ilesos, junto con el buque en Puerto Foster, la bahía interior de Isla Decepción, en el archipiélago antártico de las Shetland del Sur. Investigadores de la base española Gabriel de Castilla, situada en la isla, denunciaron la posible presencia de manchas de combustible vertidas por el navío, aunque la empresa propietaria negó tal extremo. El personal de la base, del Ejército de Tierra, así como el buque "Las Palmas" de la Armada, que apoya la actividad científica española en el continente helado, ofrecieron ayuda al buque accidentado, que fue rechazada. Un barco británico colabora en los intentos por reflotar el "Nordkapp" y en el traslado de los pasajeros a otro buque de la misma naviera noruega para evacuarlos a la ciudad argentina de Ushuaia. El "Nordkapp" encalló el martes a pocos metros de la entrada de Decepción. La isla es en realidad un volcán sumergido con forma de herradura muy cerrada, y su entrada natural, conocida como los Fuelles de Neptuno por el sonido del viento sobre las riscos, obliga a gobernar con extrema precisión para evitar las rocas y los fondos. El barco podría haber sufrido algún tipo de impacto, ya que quedó escorado en un primer momento, aunque en las últimas horas había sido reflotado y procedía al trasbordo de los pasajeros al buque hermano "Nordnorge", dificultado por el viento y la nieve. Como obligan las normas internacionales de protección natural de la región antártica y subantártica, el crucero encallado desplegó las balizas de contención de vertidos. Los investigadores españoles temen que el impacto pudiera haber provocado un derrame de fuel en las aguas de la bahía y han tomado muestras de agua para analizarlas y dar parte, en su caso. La operadora turística del "Nordkapp", la compañía My Planet, replicó en un comunicado que "no corren peligro los pasajeros, la tripulación, el medioambiente o el navío". Isla singular
La Isla Decepción es uno de los parajes más singulares de la Antártida. A poco más de 100 kilómetros de distancia de la península Antártica, su naturaleza volcánica la convierte en un puro contraste. El blanco de la nieve se funde con la tierra negra, y la actividad sísmica hace aflorar fumarolas y surtidores de agua termal que se han convertido en uno de los mayores atractivos del turismo antártico. En el verano austral, entre diciembre y febrero, cada día entran en la bahía natural de Decepción entre tres y seis barcos cargados de turistas. La comunidad científica internacional advierte desde hace años del impacto que este flujo tiene sobre un ecosistema tan frágil. La isla es, además, un banco de pruebas privilegiado para la investigación. Es un volcán activo monitorizado cada año por los científicos de la base española. La última erupción del volcán, en los años 70, se llevó por delante instalaciones chilenas y británicas en otros puntos de la isla. Alberga una de las mayores pingüineras antárticas, con decenas de miles de parejas de pingüinos barbijo, y los restos espectrales de una factoría ballenera noruego-chilena que cerró sus puertas en los años 40. La base española "Gabriel de Castilla", del Ejército de Tierra, abrió sus puertas en 1990 y desde entonces, en cada campaña de diciembre a febrero o marzo, cede sus instalaciones para proyectos de investigación en sismología, geofísica, zoología, botánica y estudios sobre la evolución de la capa helada de "permafrost".
|
||