
Vida Marina
En 20 años se han cazado más de 35.000 ballenas pese a la prohibición mundial (30-05-2007)
Japón presiona para que se levante la moratoria y se permitan las capturas con fines comerciales. Las ballenas, a pesar de los acuerdos internacionales, no se encuentran a salvo. Si en la Edad Media fueron los pescadores vascos los que comenzaron la caza a gran escala de estos cetáceos (concretamente de la franca del Norte), hoy son principalmente los japoneses los que tildando su caza de «científica» dan muerte a miles de ejemplares año tras año.
Con el fin de evaluar la situación actual de las ballenas y, si se debe o no continuar permitiendo la caza científica, comenzó ayer en Alaska la 59º reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional. Todo hace esperar que «Japón y los países que lo apoyan traten en esta ocasión de aprobar la caza comercial», manifestó ayer Ricardo Aguilar, de Oceana. Hasta el jueves se analizarán las capturas reales de 2006. Como avance, a la espera de que se haga público el informe elaborado por el comité científico, Japón cazó ese año «más de 1.282 ejemplares», aseguró Aguilar. Es decir, «el mayor volumen de capturas científicas de la historia, ya que en 2005-2006 este volumen de capturas se alcanzó al sumar las 1.243 del país nipón con los 39 ejemplares capturados por Islandia», recordó. La moratoria ciertamente no funciona, sino que va a peor. Así, según Aguilar, «si en el año 1996 el volumen de capturas científicas fue de 517 ejemplares, en 2004 fue, en cambio, de 780». El problema que se cierne sobre este tipo de práctica es su continuo aumento. «Desde que el 1 de enero de 1986 entrara en vigor la moratoria sobre la caza de ballenas se han capturado 35.740, de los cuales 10.432 fueron por fines científicos, 6.790 de caza aborigen y el resto, más de la mitad, como objeción a la moratoria de pesca», recordó Aguilar. «En cambio -continúa-, entre 2005 y 2006, el volumen de capturas científicas duplicó la cifra de ejemplares capturados con fines comerciales». «El país nipón está financiando la estancia de otros países para que voten a su favor», aseguró Aguilar. Pero «no creo que se apruebe la captura de estos cetáceos con fines comerciales, ya que si en la anterior cumbre Japón trajo países como Santa Lucía o Camboya que nada tienen que ver con la caza de ballenas para hacer más presión, en esta edición han acudido a la cita más países en contra de los intereses de Japón», añadió. Japón, Islandia y Noruega son los grandes protagonistas de la caza de ballenas. En cambio, otros países como España, Israel o Irlanda, están en contra de esta práctica que ha provocado que algunas especies como las ballenas francas del Norte estén, con sólo 300 ejemplares, a punto de desaparecer.
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