
Vida Marina
Intento de regulación de explotación turística de las ballenas en Argentina (19-08-2004)
Las Grutas inicia el debate en medio de una polémica. Quieren limitar el uso de las lanchas y evitar el acoso. La sorpresiva presencia de más de una decena de ballenas en la costa norte del golfo San Matías, durante el pasado fin de semana largo, no solamente generó que cientos de turistas llegaran a verlas aprovechando los días no laborables, sino también que se abriera el postergado debate acerca de qué pautas y limitaciones deben establecerse para la explotación de este atractivo como recurso turístico.
La Subsecretaria de Turismo de la Municipalidad local, la licenciada Cecilia Costa, dio el primer paso: “Ahora debemos analizar las medidas a tomar para definir qué estrategia utilizar para la promoción de este nuevo recurso y también buscar entre los distintos actores las normas que regulen la nueva actividad, para determinar qué es lo más conveniente para no afectar a la población de ballenas que arriba a la zona”, enfatizó la licenciada. Con sus declaraciones relativizó la seguridad de los buzos locales acerca de que no existen inconvenientes en sumergirse, con ciertas limitaciones, junto a los cetáceos. Los submarinistas locales afirman que es posible y no incomoda a las ballenas que algunos buzos se les acerquen. “Las ballenas de acá son adultos o subadultos, según hemos podido ver. No existen datos precisos, hay que hacer estudios, pero no siempre lo que se define en Puerto Madryn debe ser asumido como lo correcto. Yo buceo con ballenas desde el año 86 y no existe ni riesgo para el buzo como tampoco inconvenientes para la especie”, indicó el submarinista local, Claudio Barbieri, uno de los titulares de la firma Cota Cero, que realiza paseos en lancha, excursiones de pesca y de buceo durante el verano y que este fin de semana largo aprovechó la presencia de los cetáceos para desarrollar su actividad. Otra opinión consultada en el marco de este debate que recién comienza y que deberá extenderse por bastante tiempo fue la del director de Fauna, Mauricio Faillá, quien aseveró que es necesario abrir la discusión, realizar estudios y definir cómo se explota la incipiente actividad turística, para que los cetáceos no sean acosados. Además, afirmó que contrariamente a lo expresado por algunos buzos, existen normativas vigentes que declaran a la ballena Patrimonio de la Humanidad y que por lo tanto le dan carácter de intangibilidad y resguardo total ante cualquier acoso o molestia posible. “Si se violó alguna norma pudo haber sido por desconocimiento ya que fue sorpresiva la presencia de tanta cantidad de ballenas y tan cerca de la costa, pero habrá que determinar qué uso se le da a este nuevo recurso turístico”, expresó. Por su parte, con contundencia se manifestó el vicepresidente de la Fundación Patagonia Natural, José María Musmesi, quien aseguró que es totalmente rechazable la práctica de buceo con ballenas, ya que por encontrarse en plena etapa reproductiva la presencia humana en el agua puede ser un inconveniente para las ballenas. También sostuvo que es necesario limitar el uso de lanchas en momentos en que están las ballenas en la costa. ¿Es posible bucear cerca de ellas? Claudio Barbieri bucea con ballenas desde hace casi 30 años. Su experiencia lo ha transformado en un especialista en la actividad. Se niega a debatir con los científicos de Puerto Madryn, porque afirma que allí los intereses son distintos. "Esta es una situación que debemos resolver en el golfo San Matías, porque aquí la situación es diferente". Barbieri asegura que el buceo con los cetáceos es posible y sin inconvenientes ni para el buzo ni para los animales. "Hemos establecido normas estrictas en nuestra empresa. Por ejemplo, en ningún momento las corremos, arreamos o salimos a cortarles su recorrido. Simplemente, divisado el animal, nos colocamos a una distancia prudencial, apagamos el motor, levantamos la pata del mismo del agua, y esperamos...si el animal quiere, se acerca, si no se va. Para esto es imprescindible la presencia a bordo de personal idóneo. Los buzos pueden ir al agua con luneta, snorkel y traje de neoprene, pero está prohibido el uso de lastre y equipo Scuba -tanque, regulador y chaleco-. Antes de la inmersión se da una charla informativa obligatoria sobre las ballenas. Además, el buceo se suspende si se observan grupos de cópula, madres con crías muy pequeñas o cualquier otro movimiento que a nosotros nos resulte extraño", sostiene el submarinista. Barbieri quiere que se abra el debate. Está convencido de que bucear con ballenas no es nocivo.
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