
Vida Marina
Expertos alertan del riesgo de impacto de las embarcaciones con las ballenas en aguas valencianas (29-06-2004)
(Las Provincias) Los investigadores muestran su sorpresa por la cercanía a las costas de Xàbia y Dénia de los cetáceos durante su migración
Las tres ballenas rorcuales que fueron avistadas el domingo desde las costas de Xàbia y Dénia estaban realizando la migración hacia el santuario marino del mar de Liguria. Los expertos reclamaron ayer precaución a las embarcaciones, especialmente los ferrys, para evitar colisiones con los cetáceos. “Avistarlos tan cerca es extraño y por eso llama la atención”. Juan Guillén es investigador del Instituto de Ecología Litoral de El Campello, donde ayer analizaban el avistamiento de tres ballenas rorcuales a pocos kilómetros de las costas de Xàbia y Dénia. “Es infrecuente poder observar este tipo de cetáceos porque cada vez hay menos y suelen estar en aguas alejadas de la costa”, señaló. Esta opinión la compartía ayer también Juan Antonio Raga, investigador del Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva de la Universitat de València, aunque recordaba que la zona en la que han sido avistadas las ballenas forma parte de “un corredor importante para la migración de muchas especies de cetáceos, en especial el rorcual común, con destino al santuario marino Corso-liguro-provenzal”. Este corredor, por el que transitan en esta época del año cientos de cetáceos parte desde el paso de Ibiza hacia el norte y noroeste, siguiendo la zona del talud hacia aguas catalanas. De este corredor y de la importante presencia de cetáceos ante las costas valencianas se habla en un informe elaborado por diversas universidades españolas, entre ellas la de Valencia, para el Ministerio de Medio Ambiente. En él se propone que, por la importancia de la población marina y por la falta de protección que existe en esta área, se le considere “zona de especial protección del Mediterráneo”. En este estudio, en el apartado elaborado por la propia Universitat de València, se alerta del “intenso tráfico marino de cargueros de gran calado y de barcos de pasajeros de gran velocidad y grandes dimensiones” que hay por esta zona. “Las colisiones de cetáceos, especialmente los de gran tamaño como rorcuales o cachalotes, con estas embarcaciones puede suponer una seria amenaza para estas especies, así como para los pasajeros”, añade. En esta idea insistió ayer Juan Guillén, a raíz tras el avistamiento de los tres cetáceos. “Hay que llevar cuidado, especialmente con el ferry, por los animales pero también por la embarcación y los pasajeros”, indicó. El estudio que la Universitat de València presentó en 2003 demuestra que en esta zona se han detectado siete especies diferentes de cetáceos: delfín mular, delfín listado, delfín común, el calderón gris, el calderón común, el zifio de Cuvier y el rorcual común. Este último, una especie en extinción y con una longevidad de unos cien años.
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