
Vida Marina
Gran Canaria registra el primer zifio de Blainville macho varado de la historia (24-05-2004)
Con el ejemplar que apareció muerto en Tauro, el número de animales aparecidos en Canarias se eleva a dos desde hace más de veinte años l Los machos son animales poco conocidos y muy extraños
La isla de Gran Canaria registró la pasada semana el primer caso de varamiento de un macho de zifio de Blainville (Mesoplodon densirostris) de la historia. Se trata de un hecho extraño ya que los machos de esta especie son unos de los cetáceos más extraños y menos conocidos de cuantos existen en los océanos. De hecho, con el otro ejemplar hallado muerto en Tenerife hace unas semanas, el número de animales machos encallados en Canarias en los últimos veinte años se eleva sólo a dos. Son tan poco frecuentes que en el varamiento masivo de Fuerteventura y Lanzarote de 2002, de los 11 animales muertos por las maniobras militares, sólo uno era un densirostris y era una hembra. Hasta el varamiento del zifio macho de Blainville en Tenerife, ningún animal había sido aprovechado desde el punto de vista científico en Canarias. El hecho de que fuera recogido fresco, a las pocas horas de morir, permitió obtener interesantes muestras que han reforzado la teoría del embolismo graso, demostrada en la práctica por vez primera por el grupo de Anatomía Patológica de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). Se trata de una patología mortal que viene a ser similar al síndrome de descompresión que puede sufrir un submarinista. Menos suerte hubo con el animal varado en Gran Canaria. El experto en necropsias Manuel Arbelo aclaró que el ejemplar se encontraba en un avanzado estado de descomposición que impidió realizar una investigación exhaustiva. El Mesoplodon densirostris estuvo unos tres días flotando en el mar, en el sur de Gran Canaria, hasta que encalló en Tauro. Luego fue trasladado al vertedero de Juan Grande donde se realizó la necropsia. «No tenía marcas de colisión ni nada por el estilo», dijo Arbelo, «pero no pudimos diagnosticar la causa de la muerte». El animal era un macho adulto de 4,35 metros que presentaba marcas de dientes de tiburones efectuadas tras la muerte del cetáceo, tal y como explicó Arbelo. Casualidad El responsable de Tenerife Conservación, Manuel Carrillo, explicó que la coincidencia en el tiempo de dos ejemplares machos sólo puede deberse, en un principio, al azar. «Lo achaco a una casualidad», indicó, «pues no hay otra razón para pensar que tras más de veinte años sin contar con un varamiento tengamos dos casos seguidos». Este año está destacando por la gran cantidad de cetáceos que están varando en las costas canarias. Según los registros de Manuel Arbelo, ya llevan muertos 26 cetáceos «y sólo estamos en mayo». Dentro del listado de varamientos, hay auténticas joyas naturales como los dos machos de zifios de Blainville o un ejemplar de delfín de Fraser (Lagenodelphis hosei). De esta especie sólo se han contabilizado seis varamientos en Canarias en las últimas dos décadas.
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