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Vida Marina
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Ya hay 58 especies que solamente existen en cautividad  (30-03-2004)
No todos consiguen subsistir en condiciones ajenas a las de de la vida salvaje y mueren
Una salud debilitada, un comportamiento repetitivo, dificultades para la alimentación... éstas son algunas de las consecuencias que se derivan de la vida en cautividad para animales que, de vivir en estado salvaje, suelen cubrir grandes distancias. Y las consecuencias de este nuevo hábitat se dejan sentir pronto en el animal, como es el caso de las disfunciones de estrés y psicológicas que sufren algunos carnívoros en esa situación. Un caso que se da en leones, tigres u osos. Y es que el cambio de la sabana, los bosques o la selva por el zoológico de una gran ciudad requiere una adaptación que no todos los animales consiguen. Es así como se presentan también otro riesgo, a más largo plazo para las especies: la dificultad para que puedan cambiar algunas conductas en los animales así como en su propia genética, algo que, de cara a la perpetuación de la especie, se realiza con mucha mayor facilidad en condiciones de libertad.
Pero, eso sí, la vida en cautividad también tiene alguna ventaja. La más importante, la de la supervivencia misma de algunos animales, ya que 58 especies de todo el planeta se mantienen aún con vida gracias a los zoológicos.

762 especies ya se han extinguido
El loro de la Martinica, la rata de cueva de Oriente, el canguro-rata desértico... son sólo algunas de las 762 especies de las que se tiene constancia que se han extinguido. Ni siquiera España se libra de esta lista negra, en la que se incluyen dos animales que, en su día, vivieron en nuestro país. El primero es el llamado Malpaisomys insularis, más conocido como ‘ratón de lava’, y que fue un roedor que habitó en las Islas Canarias, más concretamente en Fuerteventura, Lanzarote y La Graciosa. Sus restos más recientes datan de unos pocos centenares de años. El segundo animal desaparecido es el Haematopus meadewaldoi, un ave que también vivió en las Islas Canarias.

2.249 están a punto de desaparecer
La Unión para la Conservación de la Naturaleza y las Reservas Naturales cifra en 2.249 el número de especies cuya supervivencia se encuentra en peligro crítico. Es el caso del antílope blanco, la iguana crestada de Fidji o el rinoceronte negro. Por zonas, el sur y sureste asiático es la más castigada. Allí, más de 500 especies tienen uy complicada su existencia, como el bufalo de Mindoro o el cocodrilo de Siam. A cierta distancia, le sigue el África subsahariana, donde casi 400 especies están al borde de la extinción.
Por países, Estados Unidos se lleva la palma. Nada menos que un total de 281 están en grave peligro. Le siguen Malasia (con 207), Ecuador (163), Indonesia (160) y México (101). En España son 14 las especies con un alto riesgo de desaparecer.

Ballenas y delfines, de los más afectados
Junto a las clasificaciones de especies ya extinguidas y otras con un riesgo muy alto de seguir el mismo camino, la Unión para la Conservación de la Naturaleza y las Reservas Naturales aporta otra tabla sobre especies en peligro. Una tabla que, en el caso español, reúne a casi una treintena de nombres entre plantas y animales. En concreto, son 26, y de entre ellas destaca una en cuatro variantes. Se trata de la ballena que, en esta lista, incluye a la ballena boba, la azul, la aleta y la del Atlántico Norte. Y es que la caza de las ballenas, desde hace siglos, ha proporcionado al hombre grasa que, convenientemente utilizada, servía para lograr aceite para la iluminación. Una caza que no respetaba ni a hembras embarazadas, pero que ya se empezó a regular a mediados del siglo pasado. Además, sistemas de navegación como radares y sonares militares, que perturban el ecosistema marino, han aumentado el desconcierto de las ballenas y el que se haya incrementado el número de éstas que terminan muriendo en las playas, a las que llegan desorientadas.
Pero también hay otra criatura marina muy conocida que está sufriendo para su supervivencia en las últimas décadas: el delfín. El que habita el río Yang-Tsé chino, el delfín beiji, es el más amenazado.

Cedro y sabuco, los árboles más amenazados
Son más los animales que integran la lista de especies amenazadas, pero las plantas tampoco se quedan atrás. En nuestro país, dos son los árboles con mayor riesgo de desaparecer: el cedro y el sabuco. El primero cuenta con una madera muy apreciada desde antiguo por su durabilidad, existiendo pruebas en la India y en el Oriente Medio de que resiste inalterable durante varios siglos. El segundo es un árbol de pequeño tamaño, con muchas ramificaciones. También se le conoce como Jabugo, y recibe otras denominaciones según la región.