
Vida Marina
Los científicos prevén una llegada masiva de medusas este verano a Mallorca (31-05-2006)
(Diario de Mallorca) La variedad de medusa que amenaza con complicar el baño a nativos y visitantes de Balears durante este verano responde al nombre de Pelagia noctiluca. Se trata de una especie ya tristemente conocida en nuestras costas. Apenas alcanza los diez centímetros de diámetro, aunque su verdadera peligrosidad radica en sus ocho largos tentáculos con células urticantes que pueden alcanzar hasta el metro de longitud, diez veces el tamaño de su umbrela.
Es fácil identificarla. Es luminiscente y su visión es impactante si se produce durante una inmersión nocturna
Ya con carácter general, estos seres marinos movidos caprichosamente por los vientos y las mareas, pertenecen al grupo zoológico de los cnidarios (de cnida, ortiga en griego) al igual que las actinias, los corales y las gorgonias, y se sitúan entre los organismos vivos más primitivos conocidos desde la era primaria. Más del noventa y cinco de su cuerpo está formado por moléculas de agua, lo que les confiere una densidad muy similar a la del agua de mar y les dota de una excelente flotabilidad. Trescientas especies Aunque en la actualidad se conocen unas 4.000 especies de medusas, de las cuales unas trescientas se encuentran en el Mediterráneo, cuatro de ellas son las más habituales de las aguas baleares. Se trata de la mencionada Pelagia noctiluca, la más común, la Chrysaora hysoscella, la Rhizostoma pulmo y, por último, la Cotylorhyza tuberculata, conocida popularmente como huevo frito por su similar morfología. Los densos enjambres de medusas que se encuentran algo alejados de la costa pueden ser arrastrados hacia las playas por las corrientes superficiales generadas por los vientos de mar a tierra. Si el agua costera tiene una temperatura, y por tanto una densidad, distinta a la de mar abierto, las corrientes superficiales encuentran grandes dificultades en arrastrar los enjambres de medusas hacia la costa. Pero cuando las aguas presentan una temperatura muy similar, las corrientes arrastran en pocos días a las medusas hacia la costa. "Las medusas viven a una distancia de entre diez y veinte millas mar adentro y en primavera y en verano los vientos marinos las arrastran hacia la costa", reitera Josep Maria Gili, biólogo y profesor del CSIC que desarrolla su trabajo en el Centro Mediterráneo de Investigaciones Marinas y Ambientales de Barcelona. Este científico, una de las mayores autoridades del país en estos organismos pelágicos, mantiene una curiosa teoría para explicar el porqué de la aparición de estos grandes bancos de medusas en periodos cíclicos cada once o doce años y que perduran durante 3 ó 4 años. "Puede equiparse a los periodos secos. Cuando más llueve, más agua y sedimentos de tierra se vierten en el litoral y forman una especie de película que actúa como barrera que evita el acercamiento de las medusas a la costa. Ahora, con la menor abundancia de lluvias, estos periodos se están acortando y las medusas aparecen cada periodos más cortos de tiempo", alecciona Gili. Esta teoría puede implicar entre tres y cuatro años con abundancia de medusas en las costas baleares. El año pasado, 2005, ya se sufrió con su aparición en plena temporada alta estival. Este año podría ocurrir otro tanto de lo mismo. Y quizá durante los dos próximos veranos, si se confirma esta hipótesis. Todo un verdadero problema para una comunidad que vive del turismo de sol y playa.
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