
Vida Marina
Las construcciones turísticas afectan a la reserva marina de Tenerife (18-04-2006)
(La Opinión de Tenerife) La conservación del hábitat no hace muchas migas con el hormigón que exige el progreso. El desarrollo urbanístico, según los técnicos, constituye el principal problema ambiental de la reserva marina de interés pesquero de la isla de La Palma. Los proyectos hoteleros y alojativos aumentan considerablemente la presión antrópica en todo el espacio acotado.
El equilibrio entre la preservación del ecosistema y la expansión urbana ha de ser exquisito en un enclave que se ve alterado por la mínima perturbación externa, como ocurre en la reserva marina de interés pesquero de la isla. En estos casos, los procesos de degradación debido a la acción humana socavan el futuro de estos frágiles espacios. Según exponen los responsables del seguimiento y conservación del citado trecho oceánico protegido, el despliegue residencial representa una de las amenazas más significativas. Frente a la franja del litoral que ocupa el caladero atlántico delimitado como área de restricción pesquera para la recuperación de los recursos marinos, justo delante de la playa La Zamora, se encuentra la parte integral de la reserva. Al lado y hace más de tres años se levantó el complejo hotelero de Cerca Vieja, con capacidad para más de 1.200 camas. Asimismo, están proyectados planes parciales con nuevas edificaciones residenciales en los núcleos costeros de Charco Verde, El Remo y Puntalarga. Todas estas actuaciones repercutirán en el referido hábitat y, en consecuencia, en el ecosistema de la zona, tanto terrestre como marino, según los especialistas. Fuentes del Instituto Español Oceanográfico señalan que, paralelamente al desarrollo urbanístico, "se pretenden ejecutar otras infraestructuras que afectan al litoral y a los fondos de la reserva marina". Citan como ejemplos los puertos deportivos y la alimentación artificial de playas. También señalan que "no hay coincidencia de objetivos entre departamentos ministeriales (Dirección General de Costas y Secretaría General de Pesca Marítima) en esta zona atlántica". Asimismo, incluyen en las distorsiones ambientales de la reserva marina la cercanía de los cultivos de plataneras. Estas plantaciones agrarias "producen residuos de distinta naturaleza". En cuanto a la pesca recreativa que se practica, origina "numerosas basuras que acaban llegando al mar". Según el Instituto Español Oceanográfico, "los problemas de índole pesquera que afectan a la reserva se centran en el sector recreativo". Por un lado, las infracciones cometidas por este sector al realizar inmersiones con fusil y, por otro, la pesca con caña desde tierra. Hay que recordar que la pesca de recreo desde el litoral no estaba permitida. No obstante, a petición de las autoridades locales, se incluyó.
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