
Vida Marina
Un delfín sin cabeza aparece a doscientos metros de la orilla de Platja Gran en Ciutadella (28-12-2005)
(El Mundo) Un delfín sin cabeza apareció muerto ayer en la costa de Ciutadella, a tan sólo 200 metros de la orilla de Platja Gran. El cuerpo inerte del cetáceo fue divisado por un vecino que alertó a las autoridades, según informaron fuentes del Ayuntamiento de Ciutadella.
Alrededor de las 10 de la mañana se desplazaron efectivos del cuerpo de bomberos que se encargaron de remolcar al delfín de metro y medio hasta la arena. Una vez en tierra, un técnico de la guardia forestal se encargó de realizar un informe sobre las características y estado en el que se encontraba al animal para remitirlo a la Dirección General de Protección de Especies. El delfín fue encontrado sin cabeza y en avanzado estado de descomposición, lo cual demuestra que el ejemplar llevaba muerto varias semanas, aunque todavía se desconoce si su muerte fue fortuita o intencionada. Dado su estado, no se podrán tomar muestras para su posterior investigación. el cuerpo fue trasladado al vertedero de Es Milà. Aunque no es común el avistamiento de delfines en la costa balear, algunos de ellos se acercan esporádicamente al litoral para cazar. Durante el pasado mes de marzo, un grupo de siete delfines se dejó ver en pleno puerto de Maó, junto a la isla Lazzareto. Sin embargo no todos ellos llegan vivos al litoral. Las causas más comunes que ocasionan la muerte de esta especie protegida son choques contra rocas salientes, las redes de pesca o los varamientos. En 2004, una quincena de ellos aparecieron muertos en diversas playas de la isla. Según fuentes del delfinario Marineland de Mallorca, que controla los avistamientos de cetáceos en las islas, durante el año 2005 se han registrado 35 varamientos en Baleares. La mayor parte de estos cetáceos son delfines listados, la especie más abundante en el Mediterráneo. Aunque el número de delfines que se acercan a la costa de Menorca es variable, los pescadores de la isla calculan un promedio de 5 ejemplares al año. Sin embargo lo que otros pueden considerar un espectáculo, para los barcos que se dedican a la pesca significa a veces graves pérdidas. Atrapados en las redes En este sentido, Pitu Quintana, presidente de la Cofradía de Pescadores de Maó, explicó ayer que «a diario los delfines rompen sus redes y se comen parte de la captura». También comentó que «con un par de ellos basta» para que gran parte de los pescadores se vean afectados. Especialmente los que pescan salmonete, ya que «es un pez que les gusta mucho». Esta es la causa por la que muchos ejemplares que más tarde aparecen muertos en la orilla presentan heridas provocadas por las redes. Sin embargo los pescadores no se responsabilizan de la muerte de los delfines, pues «son ellos los que se meten donde no deben», explicó Quintana, quien se sorprendió de «la inteligencia de estos animales» ya que han relacionado la señal ultrasónica que se emplea en la captura del salmonete para localizar el lugar de las redes que contienen los pescados.
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