
Vida Marina
Los ultrasonidos confunden a las ballenas y las pueden hacer varar (12-08-2005)
(La Verdad) Desde hace años, biólogos e investigadores de la biodiversidad del mar vienen denunciando las negativas consecuencias que los aparatos de ultrasonidos tienen sobre los mamíferos marinos, especialmente sobre los cetáceos como delfines mulares, marsopas y tortugas bobas.
Los sonares de las embarcaciones militares son un claro ejemplo de esta situación. Y es que el ruido que emiten, en todas las frecuencias, incide sobre el oído de lestos animales, un órgano imprescindible para el desarrollo de la vida y costumbres de los mismos. Estas interferencias acústicas les provocan, como efectos principales, una reducción de la capacidad para comunicarse, alimentarse y reproducirse. Además les generan largos episodios de desorientación, que puede llevarles a varar y a chocar contra las embarcaciones que surcan los mares y océanos. Los ruidos de los grandes barcos, las exploraciones subacuáticas en las que se utilizan aparatos de ultrasonidos para detectar bolsas de gas o de petróleo son otros de los elementos que afectan a la conducta de los animales marinos. Aunque el grado de la incidencia de los ultrasonidos depende de las características de los individuos, según sean macho o hembra o se trate de ejemplares adultos o de crías, y de las especies. Algunos expertos reclaman restricciones al tránsito de barcos en las zonas de cría de estos animale como solución.
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