
Vida Marina
La Sociedad para la Conservación de la Fauna Marina ha identificado 24 especies distintas de cetáceos en el Golfo de Vizcaya (13-01-2005)
(El Correo) El Golfo de Vizcaya guarda un tesoro de incalculable valor. Poco conocido pese al tamaño colosal de alguno de ellos, los cetáceos visitan estas aguas de forma más habitual de lo que se cree. También los hay que residen todo el año a escasas millas de la costa. Por eso no es tan raro ver el resoplido de un enorme rorcual, como el que apareció muerto en Bermeo, o los gráciles saltos de los delfines mulares, como los que se acercaron hasta El Abra hace dos años. Están a la vista.
La Sociedad para el Estudio y la Conservación de la Fauna Marina (Ambar) ha identificado hasta 24 especies distintas de delfines y ballenas en el litoral vasco. «Estamos empezando a enterarnos de lo que tenemos», explica el biólogo Pablo Cermeño, presidente de la asociación, fundada en 1998. Los miembros de esta sociedad son testigos excepcionales de la naturaleza más grande del Golfo de Vizcaya: rorcuales, cachalotes, calderones, zifios, delfines (comunes, listados o mulares), marsopas e, incluso, orcas. Para comprender el alcance de este patrimonio, basta una comparación con los cetáceos que viven en aguas de las islas Canarias, utilizados como reclamo turístico. Hay 27 especies, sólo tres más que en el Mar Cantábrico. Una muestra fotográfica de los animales más desconocidos de nuestra costa será expuesta el próximo lunes en el Palacio Yohn -edificio de La Bolsa- del Casco Viejo de Bilbao. La colección de imágenes, captadas por los miembros de Ambar, viajará el día 21 a Durango y seguirá travesía por localidades de Guipúzcoa y Vitoria. Desde Matxitxako El carácter didáctico se completa con las salidas a la mar que organiza Ambar a bordo de un velero de 12 metros y con capacidad para seis personas. El año pasado realizaron 11 travesías, a partir de junio, y siempre avistaron algo. Con algo de suerte, desde Matxitxako, atalayas privilegiada del Cantábrico, se puede divisar algún ejemplar. El cabo está situado muy cerca del cantil que da paso a la fosa marina. Por ahí asciende una corriente de agua fría, oxigenada y rica en nutrientes que atrae a los grandes mamíferos del mar. El rorcual de casi 20 metros longitud y 60 toneladas que apareció varado en una zona acantilada próxima es uno de los 35 ejemplares de cetáceos que vinieron a morir a la costa vasca el año pasado. Aquí entra el trabajo científico. Los biólogos investigan las causas de la muerte y ofrecen consejos sobre el despiece. Los expertos de Galicia que descarnaron el coloso están más acostumbrados a estas lides, ya que su costa es el escenario de 200 varamientos anuales. Pero los integrantes de Ambar también estudian la vida. Aunque aún no hay un censo sobre las poblaciones de cetáceos del Golfo de Vizcaya, la asociación recopila uno a uno sus avistamientos. En un futuro, esta labor de clasificación se podría mejorar con sistemas tecnológicos de última generación, como el marcaje de los cetáceos mediante la señalización por satélite. De momento, los integrantes de Ambar, que cuenta con subvenciones del Gobierno vasco, son capaces de clasificar un animal con su red de contactos de expertos o una simple fotografía. Hay que captar la aleta dorsal y las cicatrices, si las tiene. Y suelen ser habituales porque muchas especies se enredan con las artes de pesca. Cuando no son capturadas de forma ilegal. Al parecer, en algunas localidades costeras existe un mercado clandestino con la carne de delfín para consumo interno. Todas las especies del Golfo de Vizcaya están protegidas. Dos de ellas están además en regresión: la marsopa y el delfín mular, popular en la tele como 'Flipper' y, en la versión local, como 'Paquito', el ejemplar que vivía en La Concha y que ahora se ha mudado a Pasajes. Comportamiento Por su comportamiento, los cetáceos de nuestro litoral están divididos en dos tipos. En los residentes se encuadran los delfines, que se llegan a costear. También las escurridizas marsopas, zifios, calderones y, ya en los cañones marinos, los cachalotes. De forma estacional se asoman rorcuales y ballenas jibartes y azules -el animal más grande del planeta-. Desde el ferry 'Pride of Bilbao' que viaja a la costa inglesa, Pablo Cermeño ha visto auténticos espectáculos en el transcurso del trabajo científico de Ambar: 80 rorcuales en tres días y grupos de hasta 1.500 delfines listados. La ballena franca, también conocida como ballena vasca, se da por extinguida. El esqueleto del último ejemplar, datado en 1901, descansa en el acuario de San Sebastián. «Protegiendo a los cetáceos, proteges a todo el resto de la mar». Actividades de Ambar Año: La Asociación para el Estudio y la Conservación de la Fauna Marina comenzó a trabajar en 1996 y se fundó dos años más tarde. Contacto: La página web oficial es www.geocities.com/ambar112 Socios: Cofundó la Sociedad Española de Cetáceos. Ruta del ferry: Ambar realiza desde 2000 un trabajo de clasificación de cetáceos, focas y tortugas a bordo del 'Pride of Bilbao', en su ruta hacia Portsmouth. Salidas a la mar: Desde 2001, organiza travesías abiertas al público para avistar cetáceos. (inscripciones: jasper@euskalnet.net) Formación: Charlas para ampliar la red de colaboradores en avistamientos, conferencias y exposiciones fotográficas. Información general en ambar_elkartea@yahoo.es Avistamientos: Catálogo de especies localizadas en el Golfo de Vizcaya y documentación. Varamientos: Estudio de los animales muertos en la costa.
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