
Vida Marina
Oceana critica la falta de decisión de la ONU para alcanzar una propuesta de moratoria de la pesca de arrastre (16-11-2004)
Considera que la industria de este tipo de pesca se lucra sin tener en cuenta el perjuicio que supone para la comunidad global.
Oceana, como integrante de una amplia coalición de más de 30 organizaciones conservacionistas internacionales, científicos y asociaciones de pescadores, criticó duramente hoy la falta de decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas ante una propuesta concreta de moratoria de la pesca de arrastre de fondo que permitiría proteger los valores naturales de las profundidades de las aguas internacionales.
Desde Oceana, una de las fundadoras de la Coalición, se ha señalado que "hay sobrados motivos para la decepción". "Llevamos años de llamamientos a la acción por parte de diferentes organismos, con un gran nivel de consenso científico que señala claramente la amenaza y los daños irreversibles causados por la pesca de arrastre de fondo que utiliza aparejos de tamaños desproporcionados". Los delegados de la Asamblea General de Naciones Unidas se reunen hoy para discutir y votar las resoluciones sobre Océanos y Pesca Sostenible, y cuyo articulado en los apartados de pesca de arrastre es visto por Oceana como "demasiado blando" para proporcionar la protección que los océanos necesitan. Precisamente hoy, según recuerda Oceana en un comunicado se cumple el décimo aniversario de la entrada en vigor de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, un tratado que trajo, por vez primera, la esperanza de una gestión coordinada para los océanos. Pero los redactores de este tratado considerado 'progresista' para su tiempo, y que inició su andadura en 1982 y se ratificó en 1994, "no imaginaron el alcance del potencial devastador de las actividades de arrastre de profundidad en alta mar y no las regularon adecuadamente". "Ha llegado el momento de que los delegados de todos los países apliquen criterios del siglo XXI, como el principio de precaución, a la nueva realidad de los océanos, aprobando una propuesta que cuente con una sólida base legal y que apueste por el respeto a los derechos de los países menos desarrollados", agrega Oceana. En su opinión, a la Asamblea General de la ONU "se le ha escapado de las manos la oportunidad de aumentar la eficacia de la ley que gestiona los océanos del mundo, optando por aprobar unas normas que poco o nada aportan a la protección efectiva de los océanos". Con esta decisión, "toda la Humanidad sale perdiendo", según afirma el director de Oceana para Europa, Xavier Pastor. "Una vez más, la comunidad internacional ha optado por deleitarse en las palabras, en lugar de sudar la camiseta y pasar a los hechos", mientras que un sinfín de especies, algunas sin haber sido observadas jamás por ningún científico, pasarán a engrosar las listas mudas de la biodiversidad perdida para siempre por efecto de la acción humana", agrega Pastor. Optimismo, a pesar de todo A pesar del "histórico error" cometido por la Asamblea General de la ONU, Oceana considera que hay motivos para sentirse optimista de cara al año próximo. "Las tornas están cambiando, porque varios países han entendido el problema y están liderando el largo y duro camino que conduce a un cambio de planteamiento que finalmente asegurará la protección de los hábitat amenazados", según señala el asesor político de la Coalición, Mattew Gianni. Desde Oceana, y con la mirada puesta en la próxima Asamblea General de la ONU de 2005, se identifica ya a los responsables del 'fracaso' que ha supuesto la no aprobación de la moratoria. "Islandia y la UE, en la misma línea seguida por España, son los responsables de un nuevo fracaso de la Asamblea General de la ONU en la tutela del patrimonio común de la humanidad y en la protección de los intereses de los países menos desarrollados ante los abusos de los menos solidarios", ha asegurado el científico y director de Oceana para América del Norte, Mike Hirshfield. Oceana ha calificado esta reunión en Nueva York "deplorable espectáculo", aunque a lo largo de las negociaciones destacan que se han entrevistado con la mayoría de las delegaciones, y "gracias al notable esfuerzo de un grupo de países como Costa Rica, Noruega o Nueva Zelanda", continuarán trabajando en 2005 "para que aquellos que hoy se oponen a la protección de los océanos no lo hagan de manera anónima, y tengan que enfrentarse a la opinión de sus ciudadanos". Oceana está pidiendo en España, en una iniciativa apoyada por la Coalición, que los ciudadanos escriban al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para pedirle el apoyo inmediato del Gobierno español a esta moratoria. Una demanda que lamentablemente seguirá en pie un año más y que puede firmarse en la web 'www.pescaparasiempre.org'. Según recuerda Oceana, la Resolución de Pesca Sostenible, que se debate hoy reconoce explícitamente que el arrastre de profundidad "daña los ecosistemas abisales" pero no propone ninguna acción colectiva por parte de la comunidad internacional para convertir esta práctica destructiva en algo del pasado. La ONU se limita, "una vez más", a hacer un llamamiento a los países pesqueros para que resuelvan el problema de modo individual o a través de las Organizaciones Regionales de Gestión de las Pesquerías (Regional Fisheries Management Organizations, RFMO's). En la misma 'linea tibia', la Resolución de Océanos y la Ley del Mar, hace un llamamiento a la creación de un Grupo de Trabajo que estudie los temas relacionados con la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad marina existente en las áreas que quedan fuera de las distintas jurisdicciones nacionales, entre cuyos mandatos, expresados en términos muy amplios, "no se especifica concretamente acción alguna ante el problema de la pesca de arrastre".
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