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Zona de experimentación del LFAS estadounidense (área en azul)
Oceana: Todos los cetaceos de Europa están bajo la amenaza de radares activos  (03-11-2004)
Oceana informó al Gobierno sobre la amenaza de los sónares de media y baja frecuencia para la vida marina.
Madrid - Según los mapas de las armadas de Estados Unidos y Reino Unido a los que ha tenido acceso Oceana, todas las aguas europeas se encuentran en el objetivo de la utilización del nuevo sónar activo de baja frecuencia (LFAS). Los datos que divulga Oceana sobre el alcance de estas investigaciones militares pueden contribuir al serio debate que está teniendo lugar estos días en la Comisión Europea, en Estrasburgo, justo cuando la Eurocámara recuerda que Canarias es una de las zonas más afectadas por la muerte de zifios.
 
Oceana, la organización internacional que trabaja en exclusiva para la investigación, protección y recuperación de los océnaos, viene advirtiendo de que la utilización de sónares activos por parte de las armadas provoca serias lesiones e incluso la muerte de los cetáceos a causa de la gran intensidad de las ondas de sonido que emiten que pueden llegar a ser hasta 10.000 veces superiores a las consideradas dañinas.

Estos efectos ya eran conocidos por la OTAN y las armadas europeas y norteamericanas según demuestran los estudios que Oceana reveló en un informe que hizo llegar a las autoridades europeas.

“Aunque se conoce ya que los sónares de media frecuencia son suficientemente agresivos como para provocar la muerte a los cetáceos, la utilización de otros de baja frecuencia incrementaría más el riesgo, ya que son más perjudiciales para las grandes especies como las ballenas o zifios y pueden contaminar acústicamente extensiones marinas mucho más amplias”, afirma Xavier Pastor, Director de Oceana en Europa.
Oceana envió al Ministerio de Medio Ambiente, Ministerio de Defensa, Gobierno de Canarias y Cabildo de Fuerteventura un informe en el que demuestra que las armadas de los países involucrados en las maniobras que provocaron la muerte de más de una docena de cetáceos sabían el daño que éstas podían causar en Canarias.
Zona de experimentación de LFAS británico

Según este informe, varias armadas de los países pertenecientes a la OTAN están utilizando un sistema de sónar de baja frecuencia y alta intensidad que provoca daños muy graves a los cetáceos y otros animales marinos. Este sónar, conocido por sus siglas inglesas LFAS (Sónar Activo de Baja Frecuencia), emite ondas de sonido de 100-500 herzios y casi 240 decibelios, capaces de llegar a más de 300 millas de distancia (unos 500 kilómetros).