30/11/2003
- Bajo el Agua
El Hundimiento del Thistlegorm

Fotografía Alberto Alías
La nave se hundió después de ser bombardeada por aviones alemanes el 6 de octubre de 1941, muriendo 9 hombres de su tripulación. El famoso comandante Cousteau descubrió sus restos en 1956.
Este carguero, construido en Inglaterra a finales de 1940, estaba destinado al transporte de material bélico. Formaba parte de la “Operación Cruzada”, una gran ofensiva aliada con la finalidad de lanzar al Octavo Ejército contra Rommel.
Eran aproximadamente la 1:30 de la mañana del 6 de octubre de 1.941, cuando después de una larga travesía alrededor de toda África para evitar pasar por el Canal de Suez, donde estaba instalada la flota y aviación alemana, quienes dominaban ese paso del Mediterráneo al Indico.
Después de entrar en la que parecía tranquila zona del arrecife de Sha´ab Ali, cerca del Sinaí. Fue avistado por un avión alemán que sobrevolaba la zona y se dirigía a Creta. Este fue el final de este magnífico carguero. Dos bombas acertaron en el casco del Thistlegorm. Le crearon tal boquete que le llevó a un irremisible hundimiento.
La tremenda explosión mató a 9 de los 49 soldados que componían la tripulación. La marina británica llevó bastantes años la bandera a media asta en recuerdo de este desastroso suceso.
La carga que esa noche llevaba el carguero de la Armada Británica, motocicletas Triumph, BSA y Norton, además de una locomotora con vagonetas, armamento, etc... se hundieron para siempre para el disfrute de todos los buceadores que pasemos por él.
Hoy, el imponente casco de 9.000 toneladas yace en posición de navegación sobre un fondo sedimentario a 28 mts. El agua es turbia, y frecuentemente con corriente de norte.
El Thistlegorm cuenta con tres bodegas llenas de materiales en gran parte todavía íntegros y reconocibles, a pesar de la corrosión de los años.
En su interior podremos encontrar automóviles, motocarros, motocicletas BSA y Norton, Jeeps, neumáticos, botas y trajes para las tropas, obuses, armas, municiones, y un sinfín de especies que han aprendido a convivir con el enorme buque y con la cantidad de buceadores que pasan a diario para visitarlo, ya que es un punto de los más visitados en el Mar Rojo.
Comentarios