15/04/2004
- Julian Tomey (Atlantis Buceo)
Historia de un hundimiento. El Diana I

El Diana I el día de su hundimiento junto aldique exterior del puerto de Bilbao
El sábado día 17 de enero de 2004 a las 17:30 Salvamento Marítimo recibió la alarma del Diana I. Vientos de 150 Km/h y una fuerte marejada hicieron garrear el ancla del navío y el capitán no conseguía con la maquina abante ganar al temporal, el barco se iba contra el dique de Punta Lucero, en Zierbena, a la entrada al Superpuerto de Bilbao.
¿Qué hacia este barco en el exterior del puerto, pudiendo estar a resguardo en la parte interior? ¿No se puede obligar a entrar a puerto a los barcos en estos casos de emergencias?
Sasemar puso en marcha el dispositivo de emergencia: se desplazan a la zona remolcadores, patrulleras y sale de la base de Gijón el Helicóptero “Helimer Cantábrico”. Este aparato es el de emergencias en la Zona Norte, el mismo que actuó en el Prestige. Aproximadamente sobre las 21:30 h toda la tripulación del Diana estaba a bordo del Helimer. La actuación de la tripulación del Helimer fue heroica: de noche, con fuerte lluvia y rachas viento de 150 km/h, la operación fue muy peligrosa.
El navío yacía herido de muerte empotrado en el talud de bloques del espigón de Punta Lucero. La fuerza del mar hizo que se fuera a pique esa misma noche. En ningún momento por parte de Sasemar se da noticia de vertido de ningún tipo y lo niegan rotúntamente. El buque, aunque vacío de carga, transportaba 3000 l. de aceite y 45 Tm. de diesel para su consumo. El barco se partió en dos. Desde la superficie se podía divisar parte de la proa del navío, la popa se encontraba a mayor profundidad.
Primeros reconocimientos :
El domingo día 18 a las 11:00, al enterararse de la noticia, los miembros del Centro de Buceo Atlantis de Portugalete salen del puerto de Zierbena, su punto de salida todos los fines de semana, a escasos 5 minutos de navegación del siniestro. Les fue imposible acercarse ya que en la bocana del puerto de Bilbao entraban olas de unos 4 m. y el viento del NW era muy fuerte.
Ese mismo día Sasemar desplazó a Bilbao un equipo de buzos de la empresa Mediterránea de Alicante, que tiene la concesión de salvamento para todo el territorio nacional. Reconocen la zona, pero sin sumergirse ya que la mar esta como un tiro, y dijeron que no se divisaba ningún vertido. El lunes a primera hora Julián Tomey, del Atlantis, se ofrece como colaborador a Sasemar, pero le dicen que ya tiene su equipo. También prueba con Mediterránea para ofrecerles apoyo logístico: barco, botellas, e incluso sus servicios como buzo profesional y conocedor experto de la zona. Amablemente rechazan su oferta.
Los días 19 y 20 la mar sigue brava y Sasemar retira sus buzos a su base en Alicante ante la falta de buenas previsiones, aunque el mar amainaba día a día. El Miércoles día 21 los buzos ya están en casa. La mar en el exterior estaba bastante tranquila y los buzos de Atlantis estuvieron por la mañana sobre el barco pero sin sumergirse. Opinan que podría haberse inspeccionado el buque sin riesgo para los buzos.
El Jueves día 22 a las 9:00h volvieron a la zona del hundimiento con un equipo del diario El Correo y una unidad de TV de Canal Bizkaia. Al llegar a la zona y ver el barco desde la superficie se deciden a actuar. Los buzos no podían comprender cómo no se estaba haciendo algo con esas condiciones de mar y con la buena visibilidad que muestran las imágenes obtenidas.
Se organizó un equipo de 4 buceadores compuesto por Julian Tomey Azpillaga: Instructor SSI nivel, DIVECON Instructor, Instructor CMAS/FEDAS**, N3 Buzo Profesional 2ª Clase restringida, 4 años de experiencia trabajando en las obras del puerto de Bilbao, la ría del Nervion y puertos del País Vasco; Mikel de la Fuente San Sebastián; Rubén Diez Bañuelos y Roberto Valbuena Tejedor.
Entraron en el agua y no había ningún agente de la autoridad para impedirlo. Estaban avisados y hasta ese momento no les constaba haber infringido ninguna norma ya que no había ningún tipo de prohibición por parte de Sasemar y no íban a sacar nada sino sólo a realizar una grabación.
Realizaron 2 inmersiones de 16 minutos. Primero bajó Julián Tomey con uno de sus colegas. Filmaron y recorrieron todo el pecio. Después, Julián volvió a bajar con otros 2 compañeros. En la embarcación había un equipo de ETB (Euskal Telebista) y de El Correo (Periódico Local). En el barco siempre hubo al menos 1 buzo equipado y en el agua siempre 2.
El barco estaba partido en dos y toda la zona central era un amasijo de hierros. La proa estaba entre -10 y -4 m y la proa entre -17 y -10 m. La hélice con parte del eje estaban a -15 m y separada del barco unos 5 m. No tenía ni un aspa. El barco tenía largada sólo un ancla, la de estribor de proa. La de babor y la de popa estaban en el barco sin largar. Fue impresionante entrar en el puente: Todo estaba en su sitio. El barco, por lo tanto, no estaba a -30 m como dijo Sasemar en un principio.Las imágenes salieron en el informativo local de las 21.00 h, y en días posteriores en otras cadenas. Los medios se hacen eco de la noticia y Atlantis denuncia la pasividad de la dirección del Sasemar, no de los buzos, que cumplían ordenes.
Polémica y vertidos :
A partir de aquí Sasemar desprestigia a los buceadores del Atlantis llamándolos aficionados y diciendo que eran pocas horas de mejora y una operación arriesgada. Greenpeace, el Gobierno Vasco y alguna otra organización denuncia a Sasemar. En los días siguientes la mar vuelve a empeorar. El lunes 26 se detectan las primeras manchas de gasoil. Salta la alarma y en días posteriores se realiza un despliegue de medios impresionante: patrullera de la Ertzantza (Policía Vasca), el barco de Sasemar y un helicóptero. Todo ello por la presión del Gobierno Vasco y por la actuación de Atlantis.
11 días después, los buzos de Mediterránea consiguen sumergirse e inspeccionar el pecio. Para entonces no hay gasoil ni aceite en el barco. Declaran que el gasoil pudo perderse en la colisión.
Destino final del pecio :
Para Julián Tomey, “sería interesante que se dejara para disfrute de los buceadores deportivos, pero no llevarlo, como ha dicho la asociación Profesional de Centros de Buceo, sino simplemente sacarlo del talud y dejarlo en el lecho, a unos 26 m de profundidad. Llevarlo a la zona donde se piensa hacer el Parque Submarino de Bizkaia sería complicado, tanto como sacarlo fuera del agua”.
En la zona se observa una fina capa de liquido oleoso. El gasóleo desprendido fue dispersado por medio de las hélices de las embarcaciones que pasaban sobre las manchas. El barco en la actualidad tiene el puente arrancado del casco, y se encuentra esta a unos -25 m, que es aproximadamente la cota máxima en esa zona.
Por Julián Tomey - El primer buzo en recorrer el pecio.
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