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07/05/2006 - 12:01

Siete detenidos y dos imputados en la trama de expolio arqueológico

Siete detenidos y dos imputados en la trama de expolio arqueológico

(Publicaciones del Sur) La Guardia Civil, en colaboración con la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, ha detenido a siete personas e imputado a otras dos dentro de la operación Bahía II, en el marco de una investigación contra una presunta red dedicada al expolio submarino.
En la operación se ha requisado numeroso material en las provincias de Sevilla, Madrid, Cádiz, Murcia y Ciudad Real, entre los que destacan sofisticados dispositivos para localizar restos arqueológicos y asentamientos funerarios para la extracción de objetos de valor.

Entre los detenidos se encuentra un historiador, un submarinista profesional y algunos de los contactos con las redes de expoliadores americanos implicadas en la primera fase de la operación. Estas personas eran las encargadas de abrir las distintas líneas de búsqueda de pecios en las costas españolas, así como de conseguir los permisos oficiales para encubrir los saqueos.
Para ello, la organización se apoyaba en empresas legales constituidas en terceros países, para solicitar los permisos oficiales de manera legal. En algunas ocasiones, eran solicitudes para la búsqueda de sedimentos marinos, aunque en realidad lo que estaban haciendo eran catas de búsqueda para futuros saqueos marinos.

Esta segunda fase del operativo es continuación de la actuación desarrollada por la Guardia Civil en Cádiz, donde se requisó los barcos Louisa y Gemini 3 en El Puerto de Santa María, así como distintas piezas de arqueología extraídas del fondo marino y abundante instrumental para realizar las inmersiones submarinas. El Maruka III relacionado con el Louisa, fue inmovilizado previamente en Sotogrande. Esta primera actuación fue destapada por Publicaciones de Sur, que publicó el caso antes de la intervención de la Guardia Civil sobre una presunta red de expolio arqueológico. A raíz de la misma, la Guardia Civil abrió una segunda línea de investigación para poder localizar a los ciudadanos españoles que estaban detrás de este entramado de expolios arqueológicos submarinos.

Estas investigaciones han podido determinar que un grupo de ciudadanos españoles, americanos e italianos, podrían ser los cabecillas de esta organización. En esta segunda fase de la operación, la Guardia Civil ha practicado cuatro registros en Madrid, uno en Sevilla, dos en Algeciras y otros dos en Murcia, donde se ha dado con los cerebros de esta trama y con el historiador que aportaba la información sobre la ubicación de los pecios en las costas andaluzas y otros puntos del mundo.
Parte de esta información provenía de estudios históricos obtenidos en el Archivo de Indias de Sevilla, en la Biblioteca Nacional y en otros estamentos públicos, tal y como adelantara en su día Publicaciones del Sur.

Detenciones

En Sevilla, el operativo se ha saldado con un detenido, así como la intervención de varios ficheros con anotaciones de miles de naufragios en todo el mundo, numerosas cartas náuticas, la mayoría de Andalucía e Hispanoamérica, material audiovisual, un GPS, un detector de metales, un medidor de resistencia del subsuelo y equipo auxiliar, una mochila de expoliador (compuesta por localizador GPS, detector de metales, prismáticos, cartografía de la zona de expolio, libreta con anotaciones y equipo de intervención), documentación relacionada con proyectos de búsqueda de restos arqueológicos submarinos, algunas piezas de restos arqueológicos, documentación y referencias a archivos nacionales.
En Madrid, por su parte, se han producido cuatro detenciones y se ha imputado a una quinta persona. Entre los detenidos se encuentran Luis Valero de Bernabé y Claudio Bonifacio. La Guardia Civil confirmó ayer que los cerebros de la trama se encuentran entre los detenidos en Madrid.
Además, en dicha ciudad se ha requisado una bala de cañón datada en el siglo XVII, cartas náuticas con localizaciones de pecios, diarios de trabajo, documentación y referencias a archivos nacionales, una escopeta y una carabina, restos de ánforas, restos arqueológicos preparados para su limpieza y un sónar de barrido lateral.

En la intervención en Algeciras, la Guardia Civil procedió a la detención de Roberto Mazzara, al que se le registró una nave en el polígono industrial del Cortijo Real y una vivienda, al cual la Guardia Civil califica como ' un elemento esencial en la trama '.

A Mazzara se le han requisado varios equipos informáticos y material audiovisual, un detector de metales, cartas marinas de distintos puntos de la costa andaluza y un robot de filmación submarina a control remoto con capacidad para trabajar a una profundidad de 500 metros.
En el Cabo de Palos, en Murcia, se ha imputado a una persona, requisando la Guardia Civil platos y recipientes procedentes de expolios submarinos, cuellos de ánforas, un cepo romano y otros restos arqueológicos. Por último, en Ciudad Real se ha detenido a una persona.

Material novedoso

Entre el material requisado, destaca la localización de un sofisticado dispositivo capaz de encontrar distintas materias de origen arqueológico, a través del barrido de frecuencias. Este equipo portátil se lleva en una mochila y discrimina la búsqueda en función de los parámetros aplicados por el cazatesoros.

La señal emitida puede localizar restos de calcio, como en el caso de los enterramientos, oro, bronce, plata o hierro, además de elementos propios de los yacimientos. Por otra parte, se ha encontrado un equipo con capacidad para situar huecos debajo de tierra, de mucho interés en el caso de búsquedas específicas de tumbas y asentamientos funerarios, pudiendo extraer ajuares funerarios de gran valor.
Con esta tecnología, los cazatesoros eligen la zona según la acotación histórica del entorno. Luego, se proveen de planos del lugar, que contrasta con información extraída de Internet y archivos de renombre. A continuación, realiza un trabajo de campo, in situ, que fija en el plano con el uso de un equipo GPS, archivando los datos para posibles expoliaciones.

Además, la Guardia Civil ha detectado que los expoliadores estaban usando fotografías obtenidas por satélite para localizar y ubicar yacimientos arqueológicos, información que obtenían en Internet, a través de los distintos motores convencionales de búsqueda. La Guardia Civil ha destacado la colaboración del Centro Arqueológico Submarino de Cádiz. Asimismo, la Comandancia de la Guardia Civil de Algeciras jugó un papel importante dentro del dispositivo desarrollado en la localidad, en virtud de la colaboración que prestó en los dos registros que se practicaron en la localidad a bienes de Roberto Mazzara. Las investigaciones de la Guardia Civil se mantienen abiertas y no se descartan nuevas actuaciones.

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