
Centros
La Catedral
Mas allá del dique Reina Sofía, detrás de la isleta y a sólo 25 minutos en barco encontramos uno de los fondos más raros y bonitos de la isla. Apetecido por todo buzo que venga a Gran Canaria, La Catedral es una experiencia que no tiene precedentes.
La inmersión comienza sobre un arco a 8 m. de profundidad, donde bajaremos por cabo y encontraremos probablemente fuertes corrientes. Luego bajaremos al interior del arco, el cual es una gran bóveda con muchas entradas, lo que produce un juego de luz magnífico, que da origen a su nombre característico. En esta bóveda la profundidad puede llegar fácilmente a los 35 m. y durante el recorrido tendremos caídas hasta cerca de 50 m., por lo que es indispensable un buen manejo de la flotabilidad. Siguiendo el veril hacia la izquierda encontramos otra gran bóveda que tiene unos efectos increíbles, cuando entramos es totalmente oscura, y de a poco se ve la salida con un haz de luz que deslumbra. No es de las inmersiones con más vida, pero los caprichos de la naturaleza nos permiten disfrutar de un paisaje fantástico. Eso sí, cuando se ve vida es de la grande, descubriéndose a menudo animales pelágicos como petos de 1,5 m. de largo ,o grandes chuchos en las profundidades, medregales, abades, meros, una que otra morena, pero repito, todos “grandes”... Por sus importantes corriente, se requiere al menos una titulación de buzo avanzado o similar. ![]() Información e imágenes facilitadas por 7 Mares © |
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