20/01/2004
Los Tajos
Profundidad máxima, 19 m. Corrientes, ninguna. Recorrido en barco 20 minutos.
La inmersión discurre bajo la parte mas vertical del acantilado. Bajo el agua es un caos de grandes bloques caídos que forman un sinfín de grietas, pasadizos y pequeñas cuevas.
Fondeamos frente a la grieta, y comenzamos la inmersión desde la parte mas profunda hacia la superficie.
Dado el caos de bloques existente, no podemos definir un itinerario concreto, por que lo mas conveniente es recorrerlo todo. Lo que si debemos tener en cuenta es no salirnos de los limites de los grandes bloque, ya que ahí esta lo mas interesante de la inmersión.
En el fondo existe una gran roca separada de la pared que conviene mirar por ser frecuente ver allí peces luna.
En la parte mas profunda hay numerosas colonias de gorgonias de diferentes tipos. Aquí hay que extremar la precaución para no golpearlas con nuestras aletas.
Según vamos ascendiendo por los bloques veremos congrios y morenas refugiados en las grietas. También es posible ver numerosas langostas.
A ocho metros de profundidad, y a la derecha de la inmersión, comienza la grieta o cueva, que es indispensable visitar para completar la inmersión. Penetramos en la grieta y en la parte de la izquierda vemos numerosos pliegues y hendiduras donde es fácil encontrar congrios y otros peces allí ocultos.
Según vamos observando todo, estaremos haciendo nuestra parada de seguridad, por lo que podemos llegar hasta la superficie sin problemas y quedarnos flotando dentro de la cueva, pero con la salida en superficie y a la vista. (La cueva tiene una profundidad máxima de 20 metros). Aquí podemos contemplar un contraluz entre dos aguas digno de una buena fotografía.
Si hemos fondeado cerca de la salida, lo mejor es ir hasta el barco nadando.
Información e imágenes facilitadas por Dardanus ©
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