Es poco frecuente la utilización de botellas de seguridad colgadas del cabo de fondeo a la altura de la parada de seguridad, cuando debería ser una práctica obligada y extendida en toda inmersión, sobre todo en aquellas en las que se va a entrar en deco, o existe una profundidad superior a los 20 metros.
Para estos casos, es más que
probable que alguno de los buceadores pueda llegar con poco aire a la parada de seguridad, y el tener una botella de “seguridad” a cinco metros de profundidad, en el cabo de fondeo, puede ayudarnos sobremanera a evitar situaciones de riesgo.
Incluso si no es necesaria la deco, para los buceadores
es una garantía el tener una botella de seguridad a cinco metros, ya que en caso de necesidad, sabemos que contamos con otra botella colgada del cabo de fondeo.
En el buceo, todo este tipo de medidas adicionales, (
boya de “deco”, ordenador…) contribuyen sobremanera a evitar accidentes.
Se ha demostrado que la
tranquilidad del buceador es crucial para evitar accidentes y reducir también el consumo de aire. Una botella de seguridad reduce el riesgo de una subida sin aire hasta la superficie, o no realizar la parada de deco por falta de aire.
La botella que se coloca a cinco metros de profundidad, es aconsejable que tenga varios reguladores, de cara a facilitar la toma de aire en caso de ser requerido por varios buceadores al mismo tiempo. No es necesario que disponga de manómetro, aunque no cuesta nada montarlo y nos aporta mayor garantía de seguridad.
En tus inmersiones, exige botella colgada del cabo de fondeo.